Tiempos obscuros
Siento mucho no haber escrito más seguido. Realmente, la restauración de mi auto ha tardado más de lo esperado por culpa de algunas piezas que importé y resultaron no ser las correctas. Pronto resolveré el problema...Esto es, si Ford y Shelby lo permiten;
Resulta que Ford está demandando a TODAS las compañías que utilizan la palabra MUSTANG en su nombre, desde Mustang Monthly (una revista especializada) hasta California Mustang (una refaccionaria especializada en partes para el legendario automóvil), de manera francamente desleal, llevando al borde de la ruina a pequeños fabricantes de piezas, dificultando la localización de autopartes y afectando la difusión de las novedades relacionadas con la restauración o modificación de este auto. Hay que recordar que estas compañías son las que ayudaron a mantener viva la leyenda del Muscle-car y evitaron, guardando viva la afición y el entusiasmo, que la marca Mustang desapareciera de la línea de Ford, justo cuando el Camaro y el Firebird salieron del mercado. Y es gracias a las pequeñas compañías de autopartes y las revistas especializadas que El Mustang tiene nueva vida,en buena medida debida a la afición surgida en torno a los productos especiales, como el Eleanor de Unique Especialities.
Lo que me lleva a la segunda mala noticia; Shelby está retirando del mercado el permiso para fabricar piezas para sus autos con la intención hacerlas en esclusiva y venderlas únicamente a los propietarios de Shelbys certificados. Eso significa que ya no va a haber en el mercado emblemas de cobras, franjas deportivas , calaveras alargadas, fibra de vidrio (que por cierto, es la pieza que ha detenido la restauración de mi Mustang), placas, etcétera. ¿Se ha puesto a pensar Shelby que si su nombre vale algo el día de hoy se debe a la gran cantidad de entusiastas que, sin haber podido comprar un Shelby verdadero, fabricaron clones o colocaron franjas deportivas en sus autos para evocar la leyenda? El mismo Éleanor comenzó siendo una réplica antes de convertirse en una serie autorizada que ha reportado cantidades ingentes de dólares a los bolsillos de Carroll Shelby sin tener que hacer otra cosa que estampar su firma en la guantera.
Y ahí viene la tercera mala noticia; resulta que, gracias a los nuevos Shelbys fabricados sobre la base de viejos fast-backs modelo 67 ó 68, los precios de estos autos, aún en condiciones pobres han subido escandalosamente. Y cómo no, si un Shelby de esa serie, el primer descapotable, se vendió en subasta por más de 500,000.00 dólares. Con todos los yuppies y estrellitas de Hollywood comprando uno solamente por moda, pronto comenzarán a escasear los viejos autos sobre los cuales realizar una restauración a un precio razonable.
Son tiempos obscuros para el hobby, y para los que hemos amado estos automóviles por años, aquellos que cuándo alguien nos preguntaba "¿Por qué no vendes ese cacharro que se descompone cada cinco minutos, huele a humo y gasta más gasolina que cinco Volkswagen?", nosotros conestábamos con una sonrisa y un "Si preguntas eso, es que no lo entenderás jamás..."

